¿Qué es la Ansiedad Generalizada?

La ansiedad es parte de la vida cotidiana, puesto que todos los seres humanos pueden llegar a preocuparse en algunos momentos de la vida por problemas de salud, familiares, económicos, labores, entre otros.

Sin embargo, las personas con trastorno de ansiedad generalizada se preocupan extremadamente o se sienten muy nerviosas por problemas comunes o incluso cuando no hay razones para preocuparse.

¿Cuáles son los síntomas de una persona con ansiedad generalizada?

Este trastorno se desarrolla lentamente, y suele comenzar durante la adolescencia o en la adultez temprana. Estas personas pueden:

 

  • Llegar a preocuparse demasiado por las cosas cotidianas y simples.
  • Tener problemas y llegar a no saber controlar sus emociones.
  • Ser conscientes de que se preocupan más de lo que deberían.
  • Llegar a tener problemas para estar tranquilas o dificultades para relajarse.
  • Tener problemas para dormir.
  • Sentir agotamiento todo el día.
  • Sentirse irritables o nerviosas.

 

Los síntomas de las personas con este trastorno, pueden mejorar o empeorar en diferentes momentos y llegar a ser peores durante momentos de estrés.

 

A veces el trastorno puede ser hereditario, pero no se sabe la razón por el cual algunas personas lo padecen y otras no. Algunos estudios, creen que varias partes del cerebro desempeñan un papel clave para el miedo y la ansiedad.

Buscar ayuda de un profesional, es la mejor solución a este tipo de trastornos; ya que ellos son quienes saben cómo ayudar en casos específicos, ya sea con medicamentos, psicoterapias o la combinación de ambas.

Referencias:

Oscar Andrés Correa Rico, Director Científico de Pinares Mind & Health

Giovanna Andrea Arcila Vásquez, Gerente de Operaciones Mind & Health.

 

Fuentes: http://www.scielo.org.mx/pdf/facmed/v56n4/v56n4a9.pdf

 

 

Rompiendo estigmas. Salud Mental, bienestar social.

Rompiendo estigmas. Salud Mental, bienestar social

“La enfermedad mental no es un fracaso personal, ni es algo que solo le suceda a los demás. Todos recordamos la época, no demasiado lejana, en que no podíamos hablar abiertamente del cáncer; era un secreto de familia. Todavía hoy somos muchos los que no queremos hablar del SIDA. Poco a poco hemos ido derribando estas barreras. El lema del Día Mundial de la Salud de 2001 fue «Salud mental: sí a la atención, no a la exclusión»”. Estas fueron las palabras de la directora general de la Organización Mundial de la Salud Gro Harlem Brundtland en el año 2001.

Las enfermedades mentales siempre han estado relacionadas con los manicomios y con los locos que aparecen amarrados a las camillas en algunas películas de Hollywood, pero no es así. Actualmente, según estudios realizados en el año 2001, en la investigación “Prevalencia de depresión y factores asociados con ella en la población colombiana”, que aun está vigente, dice que la depresión unipolar es la mayor causa de años perdidos por discapacidad (APD).

Pero esto no es lo más preocupante; el desconocimiento de las enfermedades mentales hace que estas no sean tratadas y se vean como un simple rasgo de la personalidad o un problema por el que esta pasando la persona. Según el médico Oscar Rico, psiquiatra de Pinares Mind and Health, la problemática no se basa en la cantidad de gente que sufre dificultades de salud mental, sino en que estas no son tratadas, y por esta razón se disminuye la calidad de vida no solo del paciente sino de sus familiares y allegados.

Enfermedades Mentales

Es necesario conocer las enfermedades y procesos que se llevan a cabo. Las enfermedades mentales dependen mucho de la edad. En el niño y en el joven más o menos hasta los 17 años, el trastorno de déficit de atención e hiperactividad, y el trastorno opositor desafiante son los más comunes, aunque no son los únicos, también los retrasos mentales y el autismo hacen parte de estas.

En la etapa adulta los más frecuentes son todos los trastornos ansiosos y los trastornos afectivos, donde se encuentra la depresión y el trastorno bipolar. El alcoholismo y la drogadicción también es considerada como una enfermedad mental, que actualmente es una de las más conocidas y sufridas por los adultos. En la vejez la más conocida es el Alzheimer, sin embargo, no se escapan los otros trastornos mentales en esta edad.

La principal enfermedad mental de todas las mencionadas es la depresión, que según estudios realizados por la Organización Mundial de la Salud en el informe Salud Mental: Nuevos conocimientos, Nuevas esperanzas, en el año 2020 la depresión será la segunda causa de morbilidad en el mundo, después de las enfermedades cardiovasculares.

Origen de las enfermedades mentales

El origen o el porqué dan las enfermedades mentales tiene varios componentes. En la mayoría de los casos debe haber un factor neurobiológico, es decir, la genética; hay personas más propensas y con más riesgos de sufrir alguna enfermedad mental en su vida. Otro factor es la parte social, los problemas que cada individuo tenga en su vida, la educación, el lugar donde se vive y el ambiente de este. También existe un factor importante que se ve reflejado en la personalidad, en la estructura y en la forma de ser; hay personalidades que son más propensas a sufrir algún tipo de enfermedad mental, por ejemplo alguien que tenga una personalidad límite, es decir, que no sea capaz de controlar sus emociones, es fuertemente propensa a sufrir depresión o bipolaridad.

A pesar de que tiene varios componentes, las enfermedades mentales siempre son multifactoriales, es decir, no tiene una sola causa, siempre va a ver un factor neurobiológico y un factor social que muestra o precipita la enfermedad. Un ejemplo de esto es cuando una persona sufre la perdida de un ser querido o la ruptura de una relación, en la que en muchos casos es superada por ella misma, pero si la persona genéticamente es propensa a una depresión o a otra enfermedad mental, después de el hecho social tiene que ser tratada y medicada por un psiquiatra.

Tratamiento

El tratamiento de las enfermedades mentales generalmente debe de ser un integral, es decir, se necesitan varios profesionales, como médicos de familia, psicólogos, trabajadores sociales y por supuesto, un psiquiatra. Esto se debe a que el paciente psiquiátrico muchas veces tiene problemas económicos, de pareja, pérdida de seres queridos o un problema social muy grave.

No se trata solo de medicar, sino de tratar todos los factores causantes de la enfermedad, es por esto que se involucran varias personas, incluso a veces las comisarías, la policía y el bienestar familiar también hacen parte del proceso.

La mayoría de los enfermos mentales requieren de algún tratamiento farmacológico, el cual es guiado por el psiquiatra. Para algunos pacientes este tratamiento es solo por un límite de tiempo, pero en otros casos, los medicamentos deben ser tomados de por vida. Solo el psiquiatra que acompaña el tratamiento puede suspender el mismo.

Así pues, cuando el paciente psiquiátrico está controlado y el tratamiento es exitoso, el individuo es completamente funcional y logra tener una calidad de vida buena, así sufra de esquizofrenia.

Problemática social

“La salud mental esta muy estigmatizada, el paciente psiquiátrico muchas veces es rechazado. Si usted dice que va donde un psiquiatra o a un hospital de salud mental dicen que usted está loco, que para qué va por allá, qué ponga de su parte y un montón de frases que realmente son ignorancia, porque la enfermedad mental no se cura con actitud, porque sí existe”. Expresó Juan Esteban Arcila, Médico y estudiante de Psiquiatría en la Universidad del Bosque.

En Medellín, el reto es desestigmatizar las enfermedades mentales de la locura. Según el Psiquiatra y director del Centro de Salud Mental, las personas ya están entendiendo la importancia de tener una buena salud mental, tener un bienestar social y un estado de ánimo estable.

El desconocimiento y estigma que se tiene frente a la salud mental es lo que hace que haya tantos enfermos y además sin tratamiento. Otra de las causas y problemáticas, es que el sistema de salud no da la importancia que corresponde a todo el tema de la salud mental, no hay presupuesto para hacer programas de promoción y prevención de estas enfermedades.

Por estos motivos no se alcanza a ver el impacto que tiene la salud mental en las personas, pues si esta no está bien, las personas sufren, la calidad de vida disminuye y con ella la de todos los que la rodean.

En este sentido, para todas las personas es necesario saber los factores de riesgo que causan problemas de salud mental. El médico Juan Esteban Arcila, habló de que así como hay factores de riesgo para ser hipertenso como el consumo del cigarrillo, las grasas o no hacer ejercicio; también hay factores de riesgo que enferman la mente, como lo son las familias disfuncionales, el estrés laboral, la falta de ejercicio y el consumo de sustancias como el alcohol y las drogas.

Hospitales

El 14 de noviembre de 1990 salió en la Declaración de Caracas, que los hospitales mentales no debían de ser manicomios, y eso es lo que se ha tratado de implementar en toda América Latina.

Cuando los hospitales mentales son solo de psiquiatría como única modalidad asistencial, generan más estigma en el paciente, pérdida de los derechos humanos y mayor enfermedad; por eso después del decreto lo que se está intentando hacer es cambiar esa modalidad de hospital mental psiquiátrico como manicomio y ahora lo que se busca es algo más integral, desde la prevención primaria, yendo a las casas, haciendo una psiquiatría comunitaria. Igualmente, aunque algunos pacientes necesiten la hospitalización, deben estar dentro de unidades normales, es decir, así como hay unidades de ginecología, pediatría, oncología, entre otros, también debe de haber unidades de psiquiatría dentro de los hospitales.

Actualmente el Hospital Pablo Tobón Uribe, el Hospital General de Medellín, el Venancio Díaz en Sabaneta y el Manuel Uribe Ángel en Envigado, entre otros, cuentan con unidades psiquiátricas donde se permite la hospitalización.

Hay también unos hospitales que solo son psiquiátricos, como Pinares Mind and Health, Sameín, el Hospital Mental de Antioquia y el Sagrado Corazón; estos, aunque solo son psiquiátricos, son hospitales con una modalidad más de reposo y menos manicomiales.

 

El consumo de drogas y la enfermedad mental

Hoy en día, el consumo de sustancias psicoactivas se ha incrementado cada vez más y es una de las prevalentes. El alcoholismo es la segunda enfermedad mental más común en psiquiatría al igual que la drogo tendencia.

Según el Médico Oscar Rico, lo más importante para el paciente con alcoholismo es que entienda que cuando hay un patrón de dependencia o abuso a las sustancias hay una enfermedad mental. Así mismo, si un paciente tiene depresión y además abusa de este tipo de sustancias, tiene mayor riesgo de que tenga una crisis y se agudice su enfermedad.

Finalmente, hay que decir que las enfermedades mentales hacen parte de nuestra realidad, y que son problemas de salud que afectan en igual o mayor medida que las enfermedades tradicionales. Es por ello que hay que estar atentos, dejar a un lado los prejuicios, los miedos y preocuparnos por nuestro bienestar y el de nuestros seres queridos.

 

Bibliografía

  • Primer Estudio Poblacional de Salud Mental de Medellín, 2011-2012. Obtenido de: http://www.medellin.gov.co/irj/go/km/docs/wpccontent/Sites/Subportal%20del%20Ciudadano/Salud/Secciones/Publicaciones/Documentos/2012/Investigaciones%202011-2012/Libro%20Salud%20Mental%20-%202011.pdf10 de noviembre de 2014
  • Estudio de salud mental aclara de qué sufre Medellín.(s.f) Obtenido de: http://www.elmundo.com/portal/noticias/territorio/estudio_de_salud_mental_aclara_de_que_sufre_medellin_.php#.VD7PAvl5Nps  10 de noviembre de 2014

 

  • Características clínicas, neuropsicológicas y sociodemográgicas de niños varones con deficit de atención/hiperactividad de tipo inatento en Medellín, Antioquia, Colombia 2004–2005. Obtenido de: http://aprendeenlinea.udea.edu.co/revistas/index.php/iatreia/article/view/4530/3976 11 de noviembre de 2012
  • Prevalencia de depresión y factores asociados con ella en la población colombiana (2000-2001). Obtenido de: http://www.scielosp.org/pdf/rpsp/v16n6/23682.pdf 11 de noviembre de 2014

 

  • Oscar Rico, psiquiatra de Pinares Mind & Health.

 

  • Juan Esteban Arcila, médico de Pinares Mind and Healt

 

  • Álvaro Cárdenas, director del Hospital de Salud Mental, psiquiatra e investigador.

ANSIEDAD: 5 CONSEJOS BÁSICOS PARA EVITARLA

La ansiedad es un mecanismo que nos permite normalmente ponernos alerta ante situaciones de riesgo haciendo que tengamos sentimientos de conmoción, intranquilidad, nerviosismo o preocupación.

Sin embargo, este estado angustioso tiene tendencia a ser peligroso en situaciones ya que puede emerger a nivel emocional y físico; a esto se le conoce como trastorno de ansiedad. Es por esto que es importante detectar los tipos de manifestaciones y consultar con un médico si se reconocen los síntomas, debido a que las personas que padecen de ansiedad pueden considerarlos indicios de enfermedades graves y esto podría alertarlos más, empeorando su condición. Algunos de ellos son:

  • Aprensión: preocupación constante por enfermedades y desgracias, dificultad de concentración, cansancio, irritabilidad y problemas para conciliar el sueño.
  • Tensión muscular: pulsaciones elevadas, sudoración excesiva, tensión muscular, temblores, mareos, desmayos, indigestión, diarrea y respiración profunda.
  • Los niños pueden manifestar necesidad de atención y seguridad constante, además de quejarse reiteradamente.

Cuando el estado de alerta sobrepasa determinados límites, como la aparición de ataques frecuentes e intensos sin motivo aparente,  la ansiedad se convierte en un problema de salud que impide el bienestar y que interfiere considerablemente en las actividades de la vida cotidiana. Además, puede limitar la toma de decisiones y la libertad de acción de una persona, transformándose de un simple problema de nervios a una alteración.

Prevenir la ansiedad puede ser posible si se identifica a tiempo y se adopta un estilo de vida saludable siguiendo estos 5 consejos básicos:

  1. Evite el consumo de drogas y sustancias causales como la cafeína, el alcohol, el éxtasis y las anfetaminas.
  2. Salga de su casa todos los días y realice ejercicio físico regularmente.
  3. Duerma lo suficiente y conserve un horario diario regular.
  4. Aliméntese bien.
  5. Hable con familiares o amigos cuando se sienta nervioso o asustado.

Es importante tratar los trastornos de ansiedad pues estos pueden tener consecuencias graves en la vida de una persona, quién intentará evitar a toda costa ponerse en situaciones que podrían desencadenar un ataque de ansiedad creando conflictos en su vida personal y obligaciones de cualquier índole.

La mayoría de personas que tienen trastornos de ansiedad no tratados son propensas a otros trastornos psicológicos como la depresión y el abuso de sustancias, afectando las relaciones con familiares, amigos y compañeros de trabajo, cambiando drásticamente su diario vivir.

Si usted cree padecer un trastorno de ansiedad, por favor comuníquese con su médico de confianza.

Cómo controlar la ansiedad: hábitos para una vida más tranquila y feliz

Necesitamos cierto grado de ansiedad para seguir activas, generar ideas, disfrutar de las ilusiones y sentirnos satisfechas con los logros obtenidos. Pero cuando la ansiedad se descontrola, ocurre el efecto contrario, que nos descentra, que los nervios nos paralizan, que las preocupaciones nos pueden.

Es el momento de tomar las riendas y poner la ansiedad bajo control, de aprender a manejarla en lugar de que ella nos maneje a nosotras. Sin perjuicio de los tratamientos médicos para la ansiedad, tenemos algunos trucos para mantener la ansiedad a raya. Aprende a controlar la ansiedad.

Hábitos saludables para controlar la ansiedad

Controlar la ansiedad pasa por cambiar algunos hábitos de vida. Tal vez sea el momento oportuno de cumplir todos esas promesas de vida saludable que llevamos años intentando. Porque para mantener la ansiedad a raya lo que más necesitamos es regularidad. Regularidad en los horarios, en las comidas, en el sueño…lo que viene a ser mantener una rutina diaria, que no necesariamente ha de implicar aburrimiento.

Hacer las comidas a la misma hora todos los días, llevar una alimentación sana y equilibrada donde primen las verduras y los alimentos frescos, y evitar en lo posible las bebidas excitantes como el café, el té, los refrescos o el alcohol, es fundamental para que los nervios no hagan su aparición.

Pero también es fundamental practicar algo de ejercicio físico, que nos ayude a liberar la tensión y a sentirnos más enérgicas, con más vitalidad. Si ese ejercicio físico lo hacemos a última hora de la tarde, estaremos ayudando a paliar uno de los peores síntomas de la ansiedad como es el insomnio. Porque si no dormimos bien, no vivimos bien.

Organización para controlar la ansiedad

Siguiendo con los cambios necesarios que debemos realizar en nuestro estilo de vida para mantener la ansiedad a raya, el paso siguiente después de haber iniciado un plan de vida saludable es la organización. Muchas veces, la ansiedad viene generada por una mala organización, por acumulación de tareas pendientes, laborales o personales.

Así que una buena idea es mantener una agenda al día. En primer lugar, debemos resolver los asuntos pendientes y, una vez libres de obligaciones pasadas, centrarnos en el día a día. A la hora de organizarnos tenemos que ser realistas en los objetivos, algo que tal vez nos lleve unas semanas.

En cualquier caso, también es muy importante dedicarnos cada día algo de tiempo a nosotras mismas. Bastan 20 minutos para desconectar de obligaciones, responsabilidades y preocupaciones y dedicarlos únicamente a pensar o a hacer aquello que nos hace feliz. Inténtalo, y verás cómo empiezas a ganarle terreno a la ansiedad.